A las 6 avísame, tengo que despertarme

*

   -Ese niño, esa niña, ese padre…¿por qué se están riendo? No lo entiendo. ¡Son las 7 de la mañana! No son horas para hablar en un metro, por favor. Aquí no hay manera de estar tranquilo.”-pensaba-“Está bien, haré unas consultas y en poco tiempo habré llegado a la parada que está enfrente de mi trabajo.

Pasados dos minutos, se escucha la siguiente conversación:

-“Hola, ¿en qué puedo ayudarte?
-Recuérdame que tengo una cita con el médico a las cuatro y media.” 

   Por fin Claudio entra a su trabajo. A pesar de dedicarse a lo que realmente le gusta, la mañana para él estaba siendo muy tediosa: –“Otro día más en la oficina. Aquí estoy de nuevo. Jueves.”– se decía. “-¡Quiero salir ya de aquí!”

   Por fin llegó la hora ansiada y eso significaba que su jornada laboral finalizaba por hoy. “¡Menos mal!”– pensó.  A continuación pidió un taxi y le indicó al taxista la dirección de un lujoso restaurante el cual estaba situado en un lugar cercano al centro médico al que posteriormente se dirigiría.

   En el restaurante es atendido con rapidez. La comida le supo a gloria. “¿Acaso merezco menos?”– pensaba Claudio a la vez que recordaba su cuenta bancaria, esa misma que había inspeccionado esa mañana. Al fin y al cabo lo tenía todo. ¿Qué más necesitaba? Un coche increíble, un dúplex precioso que no se encontraba muy lejos del centro de Madrid, unos amigos con los que compartía cañas en los locales más exquisitos de Madrid siempre que le apetecía…“¡Nada más! Mi hermana querría tener lo que tengo yo. Seguro. Sin embargo, ella tiene una pareja y un bonito perro. Pero, ¿y eso que más me da a mí? ¿Pasar tiempo con otra persona, establecer una relación, respetarse…? ¡Ni que fueran negocios! Es más, yo sí podría permitirme ir a cualquier hotel con una acompañante si algún día…yo…”. Sus pensamientos se interrumpieron cuando su asistente le recordó que faltaban veinticinco minutos para su cita médica. Por lo tanto, Claudio pidió la cuenta, pagó y se fue sin despedirse de los camareros.

   Minutos antes de entrar en la consulta, Claudio estaba consultando su iPhone último modelo. No puede dejarlo, tiene adicción a él. Durante esos minutos, recibe una llamada de Zara, su hermana. Decide ignorarla porque prefiere llamarla a la salida, quizás no tardaría mucho. Y así fue, una rápida visita en la  cual su médica le aseguró que estaba en perfecto estado de salud y que estaría bien que continuase con su estilo de vida. Sabemos que Claudio hace deporte todas las tardes que puede, correr le gusta bastante, y su alimentación, ciertamente, es lo más variada posible, aunque el alcohol en sus noches por la capital está presente, no en exceso.

   Ahora se dirige al metro y, otra vez, la pantalla se ilumina y en ella puede leerse: Zara llamando… Y Claudio repite la misma operación de antes, por lo que rechaza la llamada. “¿Qué querrá que sea tan urgente? Necesito pasarme por el supermercado en este momento, luego quizás quede con un colega. Más tarde trataré de ponerme en contacto con Zara, ¡qué mujer más pesada! Ya le podría haber dicho alguna vez que me agobia tanta llamada…Pero no sé…nunca lo hice y..Bueno, no puedo ocupar mi cabeza ahora con Zara.”

   Después de su ajetreada tarde y tras tomar un café con leche ecológica y azúcar de coco en una ostentosa cafetería de Madrid con su amigo, al tiempo que ambos consultaban en sus respectivos iPhones cuál era el resultado del partido de turno, Claudio decide que ya va siendo hora de volver a casa. Se despide de su amigo y consulta la hora en su móvil, entonces, este le recuerda que Zara le ha enviado un mensaje hace una hora. “Cuando llegue a casa, lo leeré”– musita. Hay que tener en cuenta que Zara suele escribir mensajes de texto demasiado largos para el gusto de Claudio. Claudio piensa que debería de ser más breve. También se recuerda a menudo que su hermana es historiadora del arte y, bueno, ese es uno de los muchos defectos que ve en ella. Claudio opina sobre todo, sobre todos…pero desconocemos las opiniones sobre sí mismo.

   Abre la puerta de su dúplex y el reloj que está situado en la pared del salón marca las casi las doce de la noche. Se dirige a su dormitorio para quitarse la ropa y ponerse el pijama y, una vez que está cómodo, mira su iPhone. Por fin decide dedicarle un minuto a Zara. -Si supiese lo ocupado que he estado todo el día…en realidad como todos los días. Ella no me entiende. Veamos qué quiere…Y lo ve:

Papá tuvo un infarto la primera vez que te llamé. La segunda papá acababa de entrar en la UCI. La tercera he decidido usar este SMS: papá acaba de fallecer.

   Se le nubló la vista y todo se sumió en la oscuridad.

************************************************************************************************************************************

   Pero todo esto no importa, ¿sabéis por qué? Porque tal vez no se fijó suficiente en ese niño, esa niña y ese padre cuando reían a primera hora de la mañana; porque su rutina lo tenía absorbido y se negaba a ver más allá; porque la muerte nos tocará a todos y su hermana tan solo ha constatado un hecho que ocurre siempre más tarde o más temprano; porque evadirse de sus problemas con una pantalla del móvil es lo mejor que ha descubierto; porque el dinero le creaba la falsa ilusión de placer en lo material; porque no se ha dado cuenta aún de que las personas y las relaciones no tienen un precio y hay que implicarse; porque no se conocía realmente y prefería no hacerlo, le gustaba su burbuja; porque le daba miedo aquello que aún no había vivido y se negaba a salir de su zona de confort… y porque existirán mil motivos para dar sentido a los diferentes estados de su vida pero, ¿y qué más da ahora? ¿Para qué pensar en todo ello? Porque para él (no sé para ti) lo único importante es que ya son las 00:30 y ha puesto la alarma a las 6:00, por lo tanto ¨la alarma sonará en 5 horas y 30 minutos”.

B.©

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s