ENUNCIADO, ORACIÓN, PROPOSICIÓN

ENUNCIADO

Es la unidad mínima del discurso que está situada entre dos pausas, cuenta con una curva entonativa y, además, tiene sentido completo en la unidad comunicativa. Un enunciado puede ser:

  1. Oracional (si tiene estructural de oración):
  • ¿Vendrás?
  • ¿Quieres más café?
  • Intenta llegar puntual.
  1. No oracional (si carece de tal estructura):
  • ¡Felicidades!
  • ¡Quieto!
  • Buenas tardes.

Es la unidad del análisis de la lengua que se emplea en la disciplina pragmática (de la que hablaremos más adelante) y, por tanto, es una manifestación de la actividad verbal concreta y real. Y según las diferentes escuelas podremos encontrar distintas maneras de definir a esta unidad.

Ahora bien, según las diferentes escuelas que existen puede definirse de formas diferentes. Si analizamos una conversación, un enunciado es la expresión lingüística que produce un participante de dicha conversación y su límite sería el cambio de emisor. Si estamos en lingüística textual, un texto (unidad con sentido completo dentro de un contexto situacional) se identificaría con un enunciado. Por este motivo un enunciado puede tener la extensión de una palabra, de una secuencia no oracional, de un sintagma, de una oración, de un párrafo o de un texto.

Por ejemplo, María Victoria Escandell define un enunciado como: “la expresión lingüística que produce el emisor. Desde el punto de vista físico, (…) es un estímulo, una modificación del entorno, sea el entorno auditivo (como en la comunicación oral), sea el entorno visual (como en la escrita). Frente a otros términos más generales como mensaje, que pueden designar cualquier tipo de información transmitida por cualquier tipo de código, el término enunciado se usa específicamente para hacer referencia a un mensaje construido según un código lingüístico.

En cuanto a sus límites, estos están fijados por la propia dinámica del discurso: cada una de las intervenciones de un emisor es un enunciado (…), enmarcado entre dos pausas y delimitado por el cambio de emisor” (Escandell, M.V,: Introducción a la pragmática, págs. 29-30)

ORACIÓN

Es la unidad de la Sintaxis. Tiene significado completo y no pertenece a una unidad superior. El verbo es su centro funcional de la oración (es decir, en torno a él giran todos los complementos de la oración y, además, ha de concordar con él en número y persona el sujeto de la oración, si lo hubiere).

Es importante recordar lo siguiente para reconocer a una oración: una oración tiene autonomía semántica, sintáctica y fónica.

EJEMPLOS:

  • ¿Vendrás?
  • Hoy iré al supermercado.
  • Fue presidenta de la asociación durante cuatro años.
  • ¡Me encanta esta película!

PROPOSICIÓN

Habitualmente se conocen como oraciones subordinadas, ¿por qué? Porque su centro funcional es un verbo que ha de concordar en número y persona con el sujeto; sin embargo, la proposición carece de independencia semántica, sintáctica y fónica y esto exige a la proposición depender de una oración principal.

EJEMPLOS:

  • Hoy iré al supermercado (para hacer la compra).

El segmento subrayado señala una proposición de finalidad.

  • Recogí el laboratorio (siguiendo tus indicaciones).

El segmento subrayado señala una proposición modal de gerundio.

  • ¿Recuerdas (dónde compramos estas almohadas)?

El segmento subrayado señala una proposición adverbial de lugar.

BIBLIOGRAFÍA

Escandell, María Victoria: Introducción a la pragmática, Barcelona, Ariel, 2013

Gutiérrez, María Luz: Problemas fundamentales de la gramática del español como 2/l, España, Arcolibros, 2014

  1. AA: Diccionario de términos clave de ELE, Madrid, Editorial SGEL, Instituto Cervantes, 2008

COMPLEMENTO DIRECTO

Es una función sintáctica dependiente del verbo. Este argumento, el complemento directo (CD), aporta información a aquella expresada por el verbo, de esta forma, el verbo junto con el CD constituyen una unidad de predicación.

Esta función sintáctica del CD se vincula al caso acusativo del latín  y puede situarse pospuesto al verbo, separado de él o precediéndolo.

Vi [a tu primo] (CD) esta tarde.

Vi en la universidad [a tu primo] (CD).

[Lo] (CD) vi.

-Sus realizaciones formales pueden ser las siguientes:

  1. Sintagma nominal (SN).
  2. Preposición seguida de un SN. Esto ocurre cuando el CD se refiere a una persona. Ejemplo:

Vi [a Edurne].

  1. Pronombres átonos: “la, las, lo, los”. No obstante, también el pronombre átono masculino singular “le” podría desempeñar la función de CD, ¿por qué? Porque la RAE, en el Esbozo de una nueva gramática de la lengua española (RAE, 1973) condenó el uso del leísmo referido a cosa y el uso del leísmo plural, sin embargo, sí admitió el leísmo referido a persona masculino y siempre singular. Pese a esto, el uso de le como CD sería un leísmo admitido, pero leísmo al fin y al cabo.

-Cuando vayas al supermercado compra [patatas] (CD).

-Vale. [Las] (CD) compraré.

  1. Proposiciones sustantivas.

Dijo [que vendría a buscarte] (CD).

¿Cómo puedo identificarlo?

Si bien es cierto que en no pocas ocasiones puede sustituirse por un pronombre átono “la, lo, las, los”, sin embargo, no siempre es posible al estar “condicionada (la sustitución) por los rasgos gramaticales que compartan el complemento directo y su sustituto” (RAE (2010): NGLE, 34.2.1 Condiciones de la sustitución).

También el complemento directo sería el sujeto paciente si la oración activa se convirtiese a pasiva. No obstante, no en todas las ocasiones es posible.

Ejemplos:

Alfred Tennyson, el mejor poeta victoriano, censuró abiertamente a los románticos por limitarse a meditar sobre las ruinas de la vida. 1

El CD en este caso es a los románticos. El análisis de la oración sería el siguiente:

Alfred Tennyson, el mejor poeta victoriano: SUJETO, además, cuenta con un complemento en aposición: el mejor poeta victoriano.

Censuró: verbo. Núcleo del predicado.

Abiertamente: adverbio. Complemento circunstancial de modo (CCM)

A los románticos: sintagma preposicional. CD

Por limitarse a meditar sobre las ruinas de la vida: proposición subordinada de causa.

Todo este soporte creó nuevos lectores y oreó los ámbitos de los fantasmas victorianos.2

Estamos ante una oración coordinada copulativa (es decir, dos oraciones que se sitúan al mismo nivel porque tienen independencia sintáctica, semántica y fonética y son: todo este soporte creó nuevos lectores, por una parte y, por otra, oreó los ámbitos de los fantasmas victorianos. Ambas están unidas por una conjunción copulativa: y. Por ello se llama a la oración coordinada copulativa).

En la primera oración: todo este soporte creó nuevos lectores, el CD es nuevos lectores y en la segunda oración: oreó los ámbitos de los fantasmas victorianos, el CD es los ámbitos de los fantasmas victorianos.

Si nos damos cuenta, estas dos oraciones tienen idéntica estructura, sin embargo, en la segunda de ellas se omite el sujeto porque es el mismo que en la primera:

Todo este soporte (SUJETO) creó (VERBO) nuevos lectores (CD) y (CONJUNCIÓN COPULATIVA. NEXO O ELEMENTO DE UNIÓN) (todo este soporte-SUJETO OMITIDO DE LA SEGUNDA ORACIÓN) oreó (VERBO. NÚCLEO DEL PREDICADO) los ámbitos de los fantasmas victorianos (CD).

Creamos nuestro propio escenario y le damos sentido a la realidad en función de nuestros miedos e intereses. 3

Al igual que ocurría en el caso anterior, estamos ante dos oraciones independientes que se unen por el nexo copulativo y. En la primera oración, es decir: creamos nuestro propio escenario el CD sería: nuestro propio escenario y en la segunda (le damos sentido a la realidad en función de nuestros miedos e intereses), sentido. ¿Cómo sería el análisis de cada una de ellas:

(Nosotros) es el sujeto omitido que comparten ambas.

Creamos: verbo. Núcleo de la primera oración.

Nuestro propio escenario: CD de la primera oración.

Y: conjunción copulativa

Le: pronombre átono proclítico. Complemento indirecto (CI)

Damos: verbo. Núcleo.

Sentido: CD

A la realidad: CI

En función de nuestros  miedos e intereses: sintagma preposicional. Complemento circunstancial de modo (CCM).

BIBLIOGRAFÍA:

1Martínez de Mingo, L: Miedo y literatura, Madrid, Edaf, 2004, pág. 67

2ib., pág. 105

3Navarro, T: Kintsukuroi, España, Zenith, 2017, pág. 139

MOTU PROPRIO

Es una locución latina. ¿Cuál es su significado? Literalmente significa con movimiento propio, aunque se emplea con el sentido de voluntariamente, por propia iniciativa …

No obstante, los hablantes de español en muchas ocasiones no respetan la forma de esta conjunción latina y, por ejemplo, mediante una síncopa consonántica omiten la pronunciación del fonema /r/ en proprio. Por otra parte, también es habitual escuchar la preposición de antecediendo a la locución latina. Por tanto, en caso de emplear esta conjunción latina, hagámoslo respetando su forma original latina.

Las locuciones latinas han de tratarse como el resto de extranjerismos y, por ello, deben pronunciarse y escribirse según su forma en la lengua original.

La Ortografía académica recomienda siempre el empleo de la letra cursiva o comillas cuando se hace uso tanto de esta como de cualquier otra locución latina, por ejemplo, modus vivendi (no *modus vivendis), modus operandi (no *modus operandis), mutatis mutandis (no *mutantis mutandi, mutatis mutandi o similares deformaciones de la locución latina) …

EL AGUA, ESTA AGUA

¿Por qué he escrito en primer lugar el sustantivo agua, que es femenino, acompañado de un artículo masculino y en el segundo, de un determinante femenino? ¿Se os ocurre respuesta? Sucedería lo mismo ante otros sustantivos femeninos que comenzasen por a tónica o por ha- tónicas. Ejemplos: hada, águila, área

A TENER EN CUENTA:

-Si el artículo determinado singular está precediendo al sustantivo común femenino singular, el artículo será el: el águila, el área, el hacha, el acta…

Esto no ocurrirá si entre el artículo y el nombre femenino se sitúa otro elemento como puede ser un adjetivo: la enorme águila, la misma hacha…

-El artículo determinado masculino singular el no convierte en masculino al sustantivo común femenino y, por ello, los complementos seguirán concordando en femenino con el sustantivo. Ejemplo: el agua está muy fresca.

-Los diminutivos de estos sustantivos mencionados van acompañados, si lo llevan, de un determinante singular femenino porque esa a deja de ser tónica. Ejemplo: águila (la palabra es esdrújula), aguilitas (la palabra es llana y la sílaba tónica ya no es a, ahora es li).

-Con el determinante un y los adjetivos algún, ningún tenemos las dos posibilidades: emplearlos en masculino o femenino acompañando a estos sustantivos: ningún hambre, ninguna hambre; algún águila, alguna águila.

El resto de determinantes que acompañen al sustantivo han de hacerlo en femenino: esta área, otra habla, aquella ave…

-Esta regla NO se aplica con adjetivos, adverbios o proposiciones: la ayer directora, la hasta ahora ministra…

-Si la a inicial no es tónica, el artículo que acompaña es el masculino: el aceite (no *la aceite), los aceites. Sin embargo, harina es un sustantivo femenino que comienza por ha- pero ha de ir acompañado por un determinante femenino, al igual que el nombre: la harina, las harinas.  

-Cuando estos sustantivos que comienzan por a o ha tónicas son plurales, el determinante que los acompaña será el femenino las. Ejemplo: el agua, las aguas, el águila, las águilas

-¿Qué sustantivos, pese a comenzar por a- o ha- tónicas, mantienen el artículo la en singular? La letra hache (la hache), los nombres de persona (la Águeda que te mencioné), voces incorporadas hace poco tiempo en el DLE (la árbitra, la árabe).

 

Fuentes

Fundeu BBVA  

DPD (Diccionario Panhispánico de Dudas)

 

¡Feliz semana!

B.©

 

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