QUÉ ES

Si yo os pregunto: ¿cuáles son las formas no personales de los verbos? Posiblemente, muchos de vosotros contestaríais que el infinitivo, el gerundio y el participio. Ahora bien, ¿cuáles son las formas no personales del verbo caminar? ¿Y del verbo partir?

INFINITIVOcaminarpartir
INFINITIVO COMPUESTOhaber caminadohaber partido
GERUNDIOcaminandopartiendo
GERUNDIO COMPUESTO / PERFECTOhabiendo caminadohabiendo partido
PARTICIPIOcaminadopartido

¿Las sabíais? ¡Espero que sí! Vamos a quedarnos con el gerundio y con el gerundio compuesto o perfecto. Como veis, no solo el gerundio, sino que todas las formas no personales del verbo carecen de marcas de número, persona, tiempo y modo.

En su Diccionario de términos filológicos (1968), Carreter define el gerundio como:

“Forma no conjugable del verbo, que puede desempeñar la función sintáctica de un término de rango terciario, es decir, de un adverbio (iba corriendo). En cláusulas absolutas, conserva su valor verbal y significa acción que coincide temporalmente con la del verbo principal (subiendo la escalera, tropezó). Hay una forma, el llamado GERUNDIO COMPUESTO, que expresa anterioridad y acción perfecta (habiendo terminado, se fue).”

VALORES DEL GERUNDIO

Habitualmente, el gerundio solo tiene un valor verbal a diferencia de lo que ocurre, por ejemplo, con el infinitivo. ¿A qué me refiero? Os muestro con un ejemplo.

  1. Voy a cantar mi canción favorita cuando tú hayas recitado el poema.
  2. El cantar de estos pájaros es precioso.

¿Qué diferencia hay entre cantar en la primera oración y en la segunda? En ambas es, aparentemente, una forma verbal no personal en infinitivo. Sin embargo, ¿puedo poner la palabra cantar de la segunda oración en plural? Los cantares de estos pájaros son preciosos. Además, también puedo añadir un adjetivo: el cantar precioso o los cantares preciosos. Entonces, ¿se está comportando como un verbo o más bien como un sustantivo? Como un sustantivo, ¿lo veis? Por tanto, cantar en la oración 1 tiene un valor verbal, pero en la oración 2, un valor nominal (cumple las funciones de un sustantivo).

En cambio, el gerundio suele comportarse la mayoría de las veces como un verbo únicamente. Y ya sé que el gerundio es una forma no personal y, por tanto, no tiene desinencias que indiquen número o persona. Sin embargo, en algunas ocasiones sí se puede hallar el sujeto (explícito o implícito). Veamos:

Isabel ganó un premio en el colegio escribiendo versos.

Aquí, se entiende que el sujeto que escribe versos es el mismo que el que ganó un premio en el colegio, por tanto, Isabel. Pero,

No sabiendo Isabel qué decir.

Aquí Isabel es un sujeto expreso (explícito). Por supuesto, al ser una forma no personal no cambia ni su número ni la persona cuando cambia el número y persona del sujeto, por tanto,

No sabiendo Isabel ni Enrique qué decir.

Además, como se ve en esta oración anterior, el gerundio puede tener ciertos complementos. En No sabiendo Isabel qué decir hay un complemento directo:

No sabiéndolo Isabel.

Ese pronombre átono lo se refiere a qué decir. O en Isabel ganó un premio en el colegio escribiendo versos es lo mismo que Isabel ganó un premio en el colegio escribiéndolos(este pronombre átono se refiere a versos). Como observáis, estos pronombres átonos siempre aparecen detrás del verbo (enclíticos) y nunca delante (proclíticos). Si apareciesen delante, quedarían fatal. Mirad: *no lo sabiendo Isabel o *Isabel ganó un premio en el colegio los escribiendo.

Aún así, hay otros complementos que pueden aparecer acompañando a un gerundio. Siguiendo la Ortografía de la lengua española (RAE y ASALE,2010):

-Complemento indirecto. Hablándole así.

-Complemento de régimen. Refiriéndose a su trabajo.

-Complemento circunstancial. Caminando por la calle.

-Atributos. Estando dormido.

Otra cuestión es que, en ciertas ocasiones, el gerundio puede lexicalizarse. ¿Y qué quiere decir esta palabra? Que el gerundio toma las propiedades de otras categorías gramaticales. En este caso y como nos avanzaba Lázaro Carreter, el gerundio puede “tomar” las propiedades de los adverbios y también las del adjetivo.

El agua hirviendo es la de la cazuela grande (Ortografía de la Lengua Española, RAE y ASALE, 2010).

En este caso, hirviendo funciona más como un adjetivo que como un gerundio. Es decir, está indicando una modificación en el estado el agua.

Un capitán le dyxo: “¿Cómo va vuestra merced tan callando y pensatyvo? (CORDE, RAE. De: Anónimo (1492). La coronica de Adramón).

Tan callando aquí representa la misma función que un adjetivo. Además, en este caso es igual que pensativo y aquí esta palabra es un adjetivo.

Y, de momento, creo que no es poco lo que os he contado. Eso sí, ¡queda un poquito más! El próximo día os contaré las funciones del gerundio, ¿vale? Cualquier duda, ¡escribidme!

Vías de contacto:

Correo electrónico: belenriescospain@gmail.com

Twitter: @belen_ri_

Nos vemos,

En Español – B. Riesco©

REFERENCIAS

Lázaro Carreter, F. (1968) (ed. 2008). Diccionario de términos filológicos. Madrid (España): Gredos.

RAE y ASALE (2010). Nueva gramática de la lengua española. Madrid (España): Espasa

RAE: Banco de datos (CORDE) [en línea]. Corpus diacrónico del español. <http://www.rae.es&gt; [17/06/2020]

Un comentario sobre “Gerundio (I)

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