Laforet nació el 6 de septiembre de 1921 y su infancia transcurre en Canarias. Su madre fallece cuando Laforet tiene 13 años y, poco después, su padre vuelve a contraer matrimonio. En una de sus entrevistas, Laforet dijo lo siguiente sobre su madrastra:

“My father immediately remarried, which was a very trying thing for me because my stepmother was very nasty”

Escartín, 2002, p. 75

[Traducción propia: mi padre se volvió a casar inmediatamente, esto fue algo difícil para mí porque mi madrastra era muy desagradable].

Más tarde, ella comienza a vivir en Barcelona y, finalmente, se establece en Madrid.

Fue madre de cinco hijos y, poco común para la época en la que vivía, se separó en 1970 de su marido, Manuel Cerezales, un crítico literario. Además, en el acuerdo de divorcio, Cerezales impide a Laforet que pueda comentar algo acerca de sus años de matrimonio (De Blas, 2010). La mayoría de sus biógrafos consideran que su producción literaria es escasa, entre otras cosas, por imposiciones de su marido. Ana Caballé e Israel Rolón-Barada publicaron una biografía de Laforet titulada Carmen Laforet. Una mujer en fuga en el año 2010. Esta biografía ganó el premio Gaziel en 2009 de biografías y memorias (De Blas, 2010).

Por cierto ¿sabéis quién inició a Laforet en la literatura?

Consuelo Burell, condesa de Torre Mata, e hija de un ministro de Alfonso XIII, formada en la Institución Libre de Enseñanza, y discípula de Pedro Salinas, fue quien inicio a Laforet en los secretos de la literatura.

De Blas, 2010

¿A QUÉ GENERACIÓN PERTENECE LAFORET?

No caben dudas acerca de su pertenencia a la generación de la posguerra. La mayoría de temas que trata en sus obras se enmarcan en la corriente existencialista. Pero ¿pertenece de igual modo a la generación del medio siglo (o, lo que es lo mismo, la generación del 50?

Según Delibes (mencionado por Carullo, 2020), los autores de la generación del 50 estaban incluidos en ella en función de su año de nacimiento. Visto así, entendemos que es un criterio muy arbitrario, ¿no os parece?

En el caso de Carmen Laforet, no solo fue incluida en la generación del 40, a la que claramente pertenece, sino que también fue incluida en la generación del 50. La mayoría de los autores que pertenecen a esta última generación reflejaban en sus escritos cómo era la sociedad de la época y, además, hacían reivindicaciones y mandaban un mensaje a la sociedad. La escritura era su modo de expresión en la sociedad española de los 50. Es cierto que Carmen Laforet experimentó cierta evolución en sus obras, sin embargo, nunca mostró compromiso político y era indiferente, por tanto, a la política española, europea y mundial. Del mismo modo, Laforet tampoco estaba interesada en las tertulias literarias o intelectuales que había en el Madrid de los 50 y le resultaba muy tedioso tener que reunirse con otros escritores (Carullo, 2020). Entonces, Laforet tampoco puede incluirse en la escuela madrileña de la generación del 50, a la que pertenecen, entre otros, Martín Gaite o Sánchez Ferlosio, y tampoco en la escuela barcelonesa, en la que está Marsé o Matute. Si bien es cierto que en sus obras se percibe una evolución en los temas narrativos y, por tanto, aproximación a la generación del 50.

SU OBRA Y SU ENCUENTRO CON DIOS

Sucedió mientras esperaba a su amiga Lilí Álvarez y, más tarde, estos hechos se los relata a Elena Fortún (su amiga). Parece ser que mientras esperaba a la primera, Lilí Álvarez, en una iglesia, sintió que había tenido un encuentro con Dios. Desde ese momento se convierte al catolicismo.

Entonces, Laforet escribió cinco novelas, una treintena de cuentos y novelas breves. Desde su encuentro con Dios, Laforet experimentó un desprecio a todo aquello que escribe. Si no lo quemaba, lo retocaba en innumerables ocasiones. Antes de esto, se sintió abrumada por el éxito que cosecha su novela Nada y, por ello, su producción literaria no es tan vasta como la de la mayoría de sus contemporáneos. Por otra parte, Carmen Laforet reconoce que su mundo literario está influido por sus vivencias personales. Además, siempre parte de la observación del entorno (Palomo Vázquez, 1958).

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Letras en español – Belén Riesco©

REFERENCIAS

De Blas, C. (2010): “Biografía definitiva de Carmen Laforet” en el sábado (suplemento de El faro de Vigo), nº 665

Cano, J. L. (1952): “Carmen Laforet: la Isla y los demonios” en Revista ínsula 15/v

Cerullo, L. (2020): “Carmen Laforet y la generación del 50. La narrativa breve y la mujer nueva (1950-1955)” en Cuadernos AISPI 15:193-208.

Escartín Gual, M. (2002): El mito de la adolescencia en Aloma, de Mercé Rodoreda, y Nada, de Carmen Laforet en Revista de lenguas y literaturas catalana, gallega y vasca, nº 8, pp. 63-80

Palomo Vázquez, M. P. (1958): “Carmen Laforet y su mundo novelesco” en Monteaguado: Revista de literatura española, hispanoramericana y teoría de la literatura, nº 22, pp. 7-13.  

Zuleta, E. de (2006): “Historia de una amistad: Ramón Sender y Carmen Laforet desde sus exilios” en Olivar 7 (8):139-152

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